Una alta funcionaria de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) experta en Rusia fue uno de los 37 funcionarios de inteligencia destituidos el 18 de agosto por la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, días después de la cumbre entre el presidente Donald Trump y su homólogo ruso Vladimir Putin en Alaska, en cuya preparación la funcionaria destituida había trabajado febrilmente, según reportes de varios medios nacionales.
Aparte de la destitución, la funcionaria también perdió su autorización de seguridad, lo que la obliga a abandonar su función especializada, viendo el fin de su carrera de 29 años en el área de la inteligencia. Según el anuncio de las destituciones, publicado por Gabard en X el 18 de agosto, los funcionarios afectados estaban involucrados en la «politización o instrumentalización de la inteligencia para promover agendas personales, partidistas o no objetivas».
La funcionaria, cuyo nombre no fue revelado para su protección, es considerada por sus colegas como “una persona respetada y apolítica, sin presencia en las redes sociales y sin antecedentes de haber expresado críticas a Trump o sus políticas”, señaló The Washington Post. Los funcionarios de inteligencia relacionados con la elaboración del informe de 2017 que concluyó que Rusia intervino en las elecciones presidenciales de 2016 a favor de Trump han estado en la mira del actual gobierno, a pesar de haber sido confirmado por un estudio bipartidista del Comité de Inteligencia del Senado y múltiples revisiones independientes.














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